Emprender es una tarea ardua en cualquier instante, pero en momentos de incertidumbre global puede dar algo más de miedo enfrentarse a un cambio como es el emprendimiento.

Hoy te contamos cómo ser emprendedor, especialmente en momentos inciertos como es 2023.

Quédate hasta el final, porque te vamos a dar todas las claves para:

  • Saber si el emprendimiento está hecho para ti.
  • Conocer por dónde empezar.
  • Qué errores evitar.

Además, tendrás un regalo muy especial.

Vamos allá.

Ser emprendedor en los tiempos que corren, ¿es buena idea?

Como comentábamos antes, emprender puede llegar a ser un factor de miedo y estrés, en especial si va unido a una gran inversión de tiempo, esfuerzo e ingresos.

Es por eso que muchos nunca llegan a dar el paso de emprender y más en momentos de crisis, inflación y cambios sociales.

Algunos de los miedos que llegan a paralizar a las personas que se plantean emprender son:

  • Miedo al fracaso.
  • Miedo al cambio.
  • Miedo a la incertidumbre.
  • Miedo a la pérdida de la inversión.
  • Miedo a no tener madera de emprendedor.

Lo importante es no dejar que estos miedos te paralicen y no te permitan, ni siquiera, analizar una estrategia con la que sepas si es viable emprender y si tienes una idea de negocio que puede llegar al éxito empresarial.

Lo primero es cambiar el concepto de fracaso por el de aprendizaje

 y el de incertidumbre por el de oportunidad.

Cómo saber si puedo ser emprendedor

Para saber si puedes plantearte seriamente lo de ser emprendedor, lo primero que debes hacer es analizar tus habilidades o fortalezas y tus debilidades. 

Estas son algunas de las cualidades que es importante que tengas como emprendedor: 

  • Habilidad de comunicación: necesitarás estar en contacto con clientes, proveedores, otros profesionales, etc. por lo que, tener dotes comunicativas y ser una persona abierta te facilitará mucho las cosas.
  • Personalidad estratega: necesitarás de la analítica y la estrategia para poner llevar a cabo tu plan de negocio. 
  • Curiosidad: esto te permitirá estar en contante aprendizaje tanto de tu sector como de todas las áreas del negocio, así como, tener ideas creativas e innovadoras.
  • Organización: para que las tareas no se desmanden y sepas en todo momento cómo está tu proyecto necesitarás ser organizado.
  • Personalidad resolutiva: surgirán problemas e imprevistos, ser capaz de resolverlos y tomar decisiones rápidas te será de gran ayuda.
  • Ambición: pero no a nivel económico, sino el tener ganas de aprender y crecer. Esto te ayudará a no abandonar tus planes.
  • Tolerancia al riesgo: no tener miedo a salir de la zona de confort es importante a la hora de emprender.
  • Mente positiva: ser capaz de aprender de los errores y no verlos de forma negativa te ayudará a salir más fuerte de cada traspié.
  • Ética: tener claros tus valores y ser una persona confiable será de gran ayuda a la hora generar buenas relaciones con los clientes y colaboradores.
  • Capacidad para trabajar en equipo: tendrás que delegar tareas, trabajar con colaboradores o formar tu propio equipo. Saber trabajar y comunicarte con otros será necesario durante tu emprendimiento.
  • Empatía: deberás conocer y comprender muy bien a tus clientes para hacer un marketing efectivo y encontrar tu diferenciación, además, comprender a tu equipo te convertirá en un buen líder.
  • Perseverancia: nada de lo anterior servirá si no eres una persona constante. No perder de vista tus objetivos y seguir adelante, aunque haya dificultades, será necesario para llegar a tener ser un emprendedor exitoso.

Estas son algunas de las cualidades que te ayudarán a desarrollar habilidades empresariales. Estas te harán la vida mucho más fácil.

Y ahora te estarás preguntando, ¿si me falta alguna de estas cualidades quiere decir que no debo ni pensar en emprender?

No.

Hay personas que son emprendedoras por naturaleza y poseen habilidades empresariales de forma innata, pero, siendo sinceros, rara vez ocurre.

Somos humanos y lo normal es que nos falte alguna o varias de estas aptitudes.

Además, muchas de estas cualidades se pueden trabajar y notarás como poco a poco vas mejorando.

Por ejemplo, lo de tolerar el riesgo es algo que al principio cuesta, pero en la mayoría de ocasiones te acabas acostumbrando.

Eso sí, habrá otras que quizá tengas que trabajar en ellas a fondo.

Conocer tus debilidades es un gran paso, porque te permite tomar acción y dedicarles tiempo.

Como cuándo ibas al cole y se te resistían las mates, que necesitabas ayuda de un profe particular.

Pues igual.

Deberás hacer los deberes.

Y si aun así, alguna se atraganta, rodéate de personas que te complementen bien y tengan esa cualidad.

Por ejemplo, si notas que no eres una persona muy creativa, crea alianzas con personas que sí lo sean y puedan darte ese plus de creatividad que tu negocio necesita.

Cómo empiezo a emprender desde 0

Una vez tienes claras tus habilidades y debilidades, llega el momento de pensar en el negocio.

Planifica bien tu proyecto

Si ya sabes cuál va a ser tu negocio, perfecto. 

Si quieres emprender, pero aún no sabes qué producto o servicio ofrecer a tus clientes, es el momento de decidirlo.

Una vez más, piensa en tus habilidades.

Será mucho más fácil sacar a flote el proyecto y sentirte motivado si haces algo que, no solo te gusta, sino que se te da bien.

Así que, haz una lluvia de ideas y decide cuál es ese negocio que más va contigo, que tiene posibilidades de ser rentable (sin esta parte no haces nada) y te permitirá llevar el estilo de vida que quieres (estar a gusto a diario es muy importante).

Investiga también cuál será el target de ese producto o servicio.

El target es el público objetivo, esa persona que necesitará lo que vas a ofrecer. 

Una vez tienes claro el negocio que vas a montar y a quién va dirigido, es el momento de…

Crea tu plan de negocio

Ya sabes con qué proyecto te vas a lanzar, ahora necesitas preparar un buen plan de negocio.

Como su propio nombre indica, un plan de negocio es una planificación o estrategia a seguir a corto, medio y largo plazo para alcanzar los objetivos empresariales del proyecto.

En este plan de negocio debe aparecer cuáles son estos objetivos y los pasos a seguir para alcanzarlos. 

Todo explicado de la forma más detallada posible para que el equipo (o tú si está empezando en solitario) tenga claro qué hacer en cada momento y sea más difícil desviarte del plan.

Podrás establecer cuáles son los medios físicos, humanos y financieros que necesitarás para poner en marcha y hacer crecer tu negocio (si necesitas contratar trabajadores, si delegarás de forma externa, qué proveedores necesitarás, si tendrás que pedir financiación, etc.).Este plan de negocio te ayudará también a hacer una investigación de mercado para saber la viabilidad real del proyecto y qué estrategia de marketing debes aplicar para posicionarte (publicidad, presencia en redes sociales…) y llegar a la ansiada diferenciación de la competencia.

Es decir, para llegar hasta tus clientes y ser el elegido frente a la competencia porque tienes algo diferente que ofrecer.

¿Cuál será tu diferenciación?

Es importante que la tengas clara en esta fase del emprendimiento para que todo gire en torno a ella.

Puede parecer difícil ser diferente, pero a veces es algo sutil como la forma de trabajar, el buen rollo que desprendes, la cercanía, la disponibilidad… no te cierres a que la diferenciación siempre debe ser la exclusividad u originalidad del producto o servicio.

Guía gratuíta

Soy Adrián Din. Ayudo a Emprendedores a lograr el éxito con su negocio y a conseguir libertad financiera. Tengo varias empresas en Barcelona y soy fundador de varios negocios que han llegado a facturar más de 1 millón de euros.

Errores más comunes de todo emprendedor primerizo

Hay algunas cosas que será mejor que evites a la hora crear tu proyecto:

  • Paralizarte por el miedo al fracaso: incluso cuando ya se ha puesto en marcha el negocio, muchos emprendedores se paralizan al decidir nuevas acciones o servicios por miedo a que sea un fracaso. Debes ser precavido y no hacer locuras, pero nunca dejar que el miedo te paralice.
  • Esperar resultados rápidos: es bueno que confíes en tu producto o servicio, pero lo normal es que el crecimiento sea lento y al principio incluso haya pérdidas. No te desanimes, es lo normal y el paso previo antes del éxito empresarial.
  • No hacer el plan de negocio: esta guía de la que te hablé antes es la forma de tener un modelo de negocio claro y llegar a cumplirlo. Sin él corres el riesgo de dar palos de ciego al aire.
  • Subestimar a la competencia: no confiar en ti mismo es tan malo como hacerlo demasiado. Investiga a tu competencia y mira qué están haciendo ellos (sin obsesionarte) para poder ofrecer algo diferente, aprender, etc.
  • Ser inflexible: a veces lleva un tiempo, ya en funcionamiento, llegar a conocer bien el negocio y tener claras todas las vías de actuación que tienes disponibles. El modelo de negocio se puede modificar en cualquier momento.
  • Poner un precio demasiado bajo al producto o servicio: al estar empezando y tener muchos competidores es común establecer un precio más bajo para captar clientes, pero debes tener cuidado porque, en especial por estar empezando, es posible que no puedas permitirte el lujo de bajar tanto los precios si quieres un negocio rentable.
  • No delegar ni pedir consejo a expertos: puedes tener la tentación de hacerlo tú todo para minimizar costes y no perder el control de tu negocio. Pero ser emprendedor no significa saber todo. Delega las cuestiones en las que más te atasques o que sean más delicadas. También puedes tener un mentor que te asesore a nivel empresarial. Suele ser muy efectivo a la hora de hacer despegar el negocio.

Conclusiones

Emprender impone mucho y puede resultar difícil dar el paso, sobre todo en momentos difíciles.

Es importante que analices tu situación personal para saber si es viable dar este paso, pero no dejar que los miedos e inseguridades te paralicen en exceso.

No esperes al momento perfecto, como en otras cosas de la vida, puede no llegar nunca.

Piensa en tus habilidades, trabaja tus debilidades y busca el negocio que te hará feliz en el día a día, pero que también sea rentable y viable.

Si es necesario, pide consejo a expertos que te asesoren a la hora de emprender y hacer crecer tu proyecto.

Puedes empezar formándote con recursos gratuitos que te aporten información de valor como mi guía gratuita de 0 a emprendedor.

¡Ánimo! El emprendimiento es un mundo apasionante, adéntrate en él y allí nos vemos.